miércoles, 3 de diciembre de 2008

Febrero del 2007

No estaba muerto

Aníbal Vilchez Lobos, no estaba muerto, andaba de parranda, como cualquier curadito del puerto, lo pilló la explosión y desapareció al bar mas cercano para pasar el susto. Bien por él y bien por los desaparecidos que aparecen en casas de parientes, por los que deambularon en estado de shock o por los que sencillamente se traspapelaron en la pelotera. Pocos muertos para tanta cagada. Pero uno solo, o dos o tres, dejan huella imborrable en sus familias, o tan solo en los que los conocieron a la pasada, como el lustrabotas que dormía en el ejército de salvación. Lo extrañarán sus compañeros torrantes y sus cutodios nocturnos, esos canutos raros que con uniforme de milico de suriname recorren las calles repartiendo cafecito a los alcoholicos inpenitentes.
A estas horas probablemente ya hayan perdido todas las esperanzas los parientes de Ivón, la mujer trabajadora del comercio PYT, de larga data en el puerto, quien empezó de jovencita a trabajar. No tengo mas que decir. Sólo el pésame para sus familiares, para sus patrones, quienes perdieron todo su capital material, y tal vez lo mejor de su capital humano.

Publicado por monamala el 5 de Febrero, 2007, 20:34 ~ Comentar ~ Referencias (1)

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CIERTO MAMA

Cierto, muy cierto tu comentario mamita, todos los porteños han llamado en estas horas. Cierto, el seremi De La Maza, barbón y todo, anda haciendo su pega de urgencias de verdad. Sabemos que su hijo, nuestro querido gordo y vecino debe andar de uniforme de bombero, arreglando entuertos, al igual que el intendente del mismo tronco de porteños. El fiscal a cargo, salió con abrigo sobre lo que parecía un pijama todavía puesto, y ahi anda haciendo su pega, de cabro joven, empeñado tadavía en la justicia. Ahi anda Cornejo, con su vida a cuestas y su cara sempiterna de tristeza, haciendo su pega.
Cierto mama, nuestra querida calle Serrano partida a la mitad, donde compramos tanto cachivache útil y barato, a un paso de la micro, ta hecha mierda. Pero todavía quedan cuchitriles en pie y tugurios nocturnos, que aunque esta noche no abran por seguridad y en señal de duelo, seguirán cobijando a los hijos del puerto, a todos nosotros. Que los ángeles consagrados en la noche flamígera y trágica del DIVINE nos protejan.

Publicado por monamala el 4 de Febrero, 2007, 7:30 ~ Comentar ~ Referencias (1)

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VALPARAISO, OTRA VEZ....

Valparaíso, otra vez, Valparaíso. Hace un par de días la mayor afluencia de supercruceros que se haya visto en el Puerto, llenaba las calles de gringos, chicanos y de un cuanto hay de razas en la tierra. Las viñas de Casablanca se llenaron de furgoncitos con gentes degustando los vinos y rajando ida y vuelta en sus frenéticos paseos de turistas apurados, todo ello bien hecho, y aún en medio de un paro aduanero y portuario, que estacionó toneladas de fruta cada vez mas fragante en el recinto… todo salió bien…miles de almas pasaron por estas calles añosas que hoy a las ocho de la mañana se despertaron con la explosión mas grande que los habitantes tengan recuerdo. Una fuga de gas reventó dos edificios completos del barrio chino y dañó las estructuras de numerosas propiedades aledañas. Las incontables subdivisiones de las que alguna vez fueron mansiones de ricos y en que ahora se multiplican innumerables familias venidas a menos, abuelas solas, jubilados, estudiantes, trabajadores de comercio, se desplomaron o se envolvieron en llamas. Allí donde la postal de la ropa tendida se despliega entre molduras y gárgolas aristocráticas, allí quedaron, sus cuerpos muertos enterrados, desaparecidos, quemados. Allí se arrancó una señora por los techos, otra de pura cueva, a otros los sacaron los pacos o los bomberos, ante la brutal indiferencia de la compañía de gas, que en indudable negligencia criminal desatendió las constantes llamadas de los vecinos por el olor a gas. Allí otros perdieron sus comercios, sus pequeños comercios, de gente conocida, que evolucionaron del simple matutero que vende ropas puerta a puerta, a pequeña fábrica textil, de esas que tienen su mayor pega ahora en marzo que se viene encima con la venta de uniformes y salidas de cancha, ventas que hubiesen sostenido varios meses a varias familias. Allí otra vez están los ciudadanos de Valparaíso, paraditos, buscando a su gente, recogiendo sus enseres, sacando escombros, todavía ninguna familia ha ido a asilarse a una escuela, es pleno día y se pueden hacer cosas. La incertidumbre del mañana se apalea removiendo tablas, adobes y latas, como han hecho tantas veces. Día nublado, triste. Aunque no creo que los propietarios de ambos edificios estén tristes, por lo general no viven allí. Las inmobiliarias ya los deben estar contactando para lotear el preciado terreno, tal vez un edificio o un supermercado, harta población hay en los alrededores y ya no existe el impedimento de ser molesto casco histórico intocable. Ahora será de bien pasar la aplanadora por cuanta estructura haya quedado medio tembleque, ahora se puede.

Publicado por monamala el 4 de Febrero, 2007, 1:27 ~ Comentar ~ Referencias (1)

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